Páginas

lunes, 11 de abril de 2016

Para no Borrarme

Empieza la semana.

Lunes, café y clases. Suena a lo de siempre: rutina.

Pero no, aunque todavía no lo sabía no era un lunes cualquiera, de repente caigo en la cuenta, de repente siento que mi carga es menos pesada, que soy más libre, más yo.

De repente pienso que ya no pienso en ti. Me dijeron que pasaría, me dijeron que cuando menos lo esperara no te pensaría. Me lo dijeron y no me lo creí, no es que fuese la primera vez que remendaba mis heridas, ya me alegre de no acordarme de otras personas en su momento. Sin embargo, cuando nos vuelve a suceder siempre es como una primera vez. Siempre sentimos que no podemos seguir y nos cuesta arrancar y encauzarnos a nosotros mismos.

Pues bien,  me encontré sonriendo en mitad de la calle porque me di cuenta por primera vez que, al menos hasta ese momento, no habías paseado por mi cabeza para recordarme lo caro que me está saliendo reconstruir lo que rompiste y el tiempo que me está llevando desintoxicarme de ti.

Vale, solo ha sido un día (por ahora), pero como leí una vez en algún sitio “sabes que te has curado cuando el primer pensamiento del día ya no es para él” y seguramente me levantaré muchos días recordándote aunque no quiera. Pero no haberlo hecho aunque solo sea por una mañana, hasta hoy, arroja un enorme rayo de luz sobre este, ya demasiado largo, nublado día.

Mientras llega ese día en el que me haya “curado” definitivamente de ti, seguiré luchando por ser la de siempre, porque tu recuerdo no me estropee un buen día, ni siquiera un buen momento. Porque cada vez te vayas haciendo más pequeño en mi desobediente y travieso subconsciente.

No pretendo hacer desaparecer nuestra historia, más mía que tuya, pero nuestra al fin y al cabo. Tan solo quiero que el tiempo apremie para poder recordarte con cariño y sin dolor, quedándome con lo bueno y habiendo aprendido de aquello no tan bueno.


 Sin borrarte del todo. Para no borrarme del todo

No hay comentarios:

Publicar un comentario